Cien años. Cuatro familias. Una sola finca. Así se lee la memoria de una casa a través de los papeles que dejó.
La misma casaNunca la misma luz.




1971Emilio Vidal recibió las llaves. La casa cambió de siglo con él.

De todas ellas, solo el 1 % conserva su rastro completo — de la primera piedra hasta hoy. La Alameda es una de ellas.